Hoy es el día de la tierra y se me
ocurrió que era un buen momento para comenzar mi blog de cocina (Así, todavía sin mucho diseño ni gráfica, detalle al cual ya le dedicaré un buen tiempo).
Estuvo la idea presente durante mucho, incluso años, ¡pero nunca me animaba! Será porque uno siempre espera
momentos especiales para los inicios.
En el día de la tierra este post es alegórico, y se desvía un poquito del objeto del blog para hablar de un par de las muchas formas que
tenemos para poner nuestro granito de arena y ayudar a la ecología,
al ambiente, a los nuestros, a la Pachamama.
El sábado pasé por el Jardín Japonés, al cual no iba hacía unos cuantos años y no pude evitar detenerme en dos lugares que en concreto podían ser ambos ayuda para lo que tiene que ver con lo ambiental y el llevar una vida consciente.
El primero, quizá menos obvio, fue
donde se vendían unos filtros de agua.
Ya lo había pensado años atrás, pero
esta vez, luego de una corta charla, me di cuenta que ese podría ser
uno de los primeros pasos elegidos para producir menor contaminación: algo
tan simple como no comprar más de esas botellas de plástico que
luego tiramos sin discriminar a la basura!! y además a mi
alimentación, teniendo en cuenta que el agua filtrada la usaría
para todo lo que cocine y entonces sería a la larga tras una
inversión inicial, rendidor y beneficioso tanto fuere para mi salud
(como en última instancia y no de poca importancia estos días! para
mi bolsillo.)
El segundo lugar donde me detuve fue
donde habían unos tachos de distintos colores que separaban vidrios,
plásticos, orgánicos, etcétera. Observé y me dije por dentro: debería de hacerlo.
Y me dio por tomar una foto.
Ayer lunes caminando por el barrio de
Recoleta me encontré con dos chicos que decidieron sumarse a la
campaña de concientización ambiental que están comenzando desde el
mismo gobierno de la ciudad porque ya no está quedando espacio en el
relleno sanitario! (Como siempre las medidas se toman cuando el
tiempo apremia, pero es algo) y hablando, cuando ellos me explicaron
opciones, e incluso parte de la campaña donde hacían competir por
quién reciclaba más entre los encargados de los edificios para
concientizar, di cuenta de que yo
seguía evadiendo el tema del reciclaje, que siempre lo pensé pero
nunca lo realicé (más allá de las tapitas de plástico).
Y decidí comenzar a tomar cartas en el
asunto y dividir mi basura (lo cual comprobé que en mi barrio
también ya lo están implementando en algunas viviendas, que hace
mucho más sencillo el trabajo a los recolectores y cartoneros, que abrían la bolsa y se llevaban directo lo que les servía) una
ayuda desde cada núcleo familiar a la totalidad de la ciudad y, a
largo plazo, del planeta.
Hay una página muy interesante, para
quien le interese el tema del reciclaje y quiera ser un participe
más activo que se llama Donde Reciclo (link:
http://www.dondereciclo.org.ar/
).
Viene a colación el recuerdo de una película que vi hace un par de años y la cual ando buscando conseguir porque es súper útil a la hora de concientizar sobre estos temas (hoy no son tan visibles, por lo cual casi nadie se preocupa, pero ¿En unos años? y... ¿Se sabe realmente lo que ya hoy se ha causado con todo este consumo indiscriminado de compre use tire? ¿De tantos empaques plásticos no biodegradables?
La película para quien la quiera buscar y la cual recomiendo muchísimo y apenas consiga me voy a hacer cargo de hacer ver a mis cercanos ♥ se llama "The Clean Bin project"
Es una película donde una pareja empieza una competición sobre quién generará menos basura en un año y así ambos pergenian formas para generar mucha menos (llevar tapper a fiambrerías, dietéticas, etc para cosas con peso. Cocinar más cosas caseras que no requieran comprar cajas, sobres, etc que luego van al a basura y de comprarse y ser biodegradables usarlo para hacer compost orgánico (hummus para las plantas), etcétera), película donde también se hace conciencia mostrando las consecuencias que ya hay hoy de todo este asunto (ejemplo son los millares de animales de la fauna silvestre que mueren intoxicados comiendo plástico) y el volúmen de basura sin sentido que por día se genera, lo cual en pocos años será insostenible (millones de vasitos de plástico se tiran por segundo, por ej).
Antes de que a uno le venga a la cabeza ese pensamiento de si soy yo solo no van a cambiar las cosas, quiero decirles que eso no es verdad, que la concientización siempre empieza a partir de uno, y los cambios de esta índole terminan llevando a cambiar a muchos de quienes nos rodean, porque son cosas visibles para ellos, sencillas y positivas. Prueben intentando. Y no se depriman si no llegan a hacer las cosas tan bien como les gustaría desde el principio, todo cambio, toda toma de conciencia es secuencial, va de a poco. Y como Ghandi alguna vez dijo "Sé el cambio que quieras ver en el mundo".
Considero que la conciencia
animal desemboca siempre de alguna manera u otra en la conciencia
terrestre en su totalidad (es un tipo de alimentación que
genera mucha menor polución per se, tema que de seguro desarrollaré en
alguno de los posts venideros, ya más encuadrados en el ámbito de
la cocina, eje de este blog) y por ello me pareció interesante compartir estos
datitos que yo estoy empezando a hacer parte de mi vida.
Y ya desde lo culinario, considero que hoy fui parte de esta conciencia por la ecología a partir de mi comida.
Y ya desde lo culinario, considero que hoy fui parte de esta conciencia por la ecología a partir de mi comida.
Miren que ecológica esta hamburguesa de lentejas.
La receta la compartiré mañana en mi próxima entrada, los dejo con la intriga :) (sí, ya sé, eso no se hace)




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